Moleskine

Todo comenzó con un cuaderno Moleskine. Marcas distintivas: una tapa rígida negra con esquinas redondeadas y un cierre elástico. En la primera página, un aviso de "en caso de pérdida" con espacio para anotar una recompensa para el que lo encuentre. Sujeto a la contraportada, un bolsillo expandible para papeles y notas sueltos. Hoy, la historia de la icónica colección de cuadernos Moleskine se ha ampliado para incluir toda una gama de tamaños y colores, texturas y formatos, e incluso tapas flexibles. Todos los cuadernos clásicos vienen también con un cierre elástico.